Sobre este sitio...

Quien les escribe, es un hijo de pastores y misioneros evangélicos. Nací en un hogar de mucha actividad religiosa y de grandes controversias religiosas. Hoy tengo 45 años de edad, resido en los EE.UU y últimamente he tenido el gozo de haber realizado varios viajes misioneros por el Caribe, Centro y Latino América.

 

La historia de mi vida ha estado matizada por muchas altas y bajas en mi relación personal con Dios. Mas nunca él me ha abandonado, nunca jamas, él me ha desamparado.

 

He afrontado grandes desafíos como el ateismo filosófico, pues gran parte de mi vida estudiantil universitaria fue dentro del ateismo marxista que impera en Cuba.

 

Conozco del desprecio, el rechazo y la arrogancia de fariseos y legalistas y aún más, ver quienes ponen la cima de un exigente testimonio cristiano a un punto que ha sido casi inalcanzable para mi, y por ende para ellos también.

 

Dios, en su infinita gracia no ha dejado de tratar conmigo, durante toda mi vida he visto que él siempre me ha buscado, él es quien siempre me ha llamado, y él es quien me ha sostenido y me sostiene hoy.

 

Al igual lo hace con usted y a su tiempo ha de lograr el santo propósito que Dios, en su soberano poder, se ha trazado con cada uno de sus hijos.

 

Puedo escribir sinceramente que he tenido que afrontar terribles pruebas, desafíos, consecuencias de pecado, soledad, desánimos, depresiones y mucho más para poder llegar a la conclusión de que mi vida sólo comienza a tomar sentido con Dios. No hay ni habrá nada en este mundo que pueda llenarme más que Dios y no hay otra razón para darle sentido a mi existencia que comenzar a cultivar alguna sintonía genuina con él.

 

Lejos de religiones, tradiciones, y presiones impuestas por seres humanos caídos y en igual condición que la nuestra.

En este espacio cibernético trato de exponer cada una de las reflexiones, meditaciones y estudios que me han hecho retornar a la Casa de mi Padre Celestial.

 

Podrá usted encontrar mi desesperada y sincera búsqueda por contestarme como hijo de misioneros, (criado en el evangelio, entre teólogos y eruditos de la fe) las más apremiantes preguntas de mi alma:

 

¿Realmente existe Dios? ¿Puedo confiar en El?  ¿Es Jesus el Hijo de Dios? ¿Cómo es Dios? ¿Cómo es su carácter? ¿Cómo actúa? ¿Cómo me justifico ante Dios? ¿Qué hago con la maldad que mora en mí? ¿Qué es la Gracia Divina? ¿Cómo entender sus límites y sus dimensiones? ¿Cómo me siento perdonado? ¿Cuán seguro estoy de su perdón? ¿Hay seguridad de mi salvación?

 

Quiero dejar saber que el haber estado desde la cuna en el evangelio, y el haber tenido una gran variedad de experiencias en la viña del Señor, (incluyendo estudios teológicos en seminarios evangélicos) no me hace más santo o aventajado que otros; pero si es cierto que me confiere una visión muy clara y madura de todo el acontecer evangélico de nuestros tiempos modernos.

 

Tristemente el movimiento evangélico del siglo XXI, y todo el acontecer religioso de nuestros dias que por la radio, la television y la prensa se hacen eco. Tienen todos en común, una gama de corrientes muy diversas y variadas y millones de personas en el mundo están perdidas, desenfocadas, no conocen la Palabra de Verdad y pierden la verdadera meta de sus almas.

 

Cuando sólo deberíamos anclar nuestras vidas, en la fe y la esperanza en el Hijo de Dios y en el gozo y la paz que la redención alcanzada en la Cruz del Calvario nos concede.

 

¿Quieres descubrir conmigo un romance más sincero y menos religioso con Dios?, pues te inivto a visitar más a menudo este sitio en la red, y hacerle saber a otros de su existencia. Gracias.

 

 

www.salvosporgracia.com.