Text Box: Hace pocos días, mi madre estuvo hospitalizada con una isquemia cerebral transitoria. Es decir, hubo una carencia de oxígeno a algunas neuronas del cerebro por un corto período de tiempo, bien por una obstrucción del torrente sanguíneo o por una falta de oxigenación en la sangre. Gracias al Señor, ella está bien y recuperándose.

Erramos al dar en el blanco de DiosText Box: Es 
una 
carrera
contra el
tiempo.
 
¡Hoy es el día de salvación!

Text Box: Al lado de su cama y en su mismo cuarto, una señora mucho más anciana carece de la adecuada respiración y prácticamente esperan su muerte. No obstante, me acerqué a ella y le hablé de Jesucristo. Le pregunté sobre él. Y en palabras entre cortadas y con voz baja me dijo: “es aquel quien lo dio todo por nosotros”; más no quedé conforme con aquella respuesta y le aclaré que en nosotros no hay nada bueno. Que a la presencia de Cristo tiene que irse con las manos vacías. Que nada puede llevar, que no hay obra buena en ella para presentar cuando afronte la eternidad, más le expliqué que él sólo creer y confiar plenamente en la Obra Preciosa de Cristo en la Cruz del Calvario, y Su Justicia, son las que nos pueden abrir las puertas de los cielos. He aquí, el mismo meollo de la verdadera y genuina salvación.

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Text Box: No sé, si comprendió del todo; pero su acompañante me preguntó que si yo era pues, un testigo de Jehová porque hablaba de que en nosotros no hay nada bueno… le contesté: soy cristiano evangélico...y luego, conversamos más. 
La condición más terrible que pueda presentarse en un ser humano con relación a Dios, es considerarse a sí mismo que no es tan pecador, no tan impío y no tan malo, en verdad, algunas cosas buenas siempre en este mundo terrenal ha hecho.
Comentaba Martín Lutero que Dios nos rebela nuestra maldad poco a poco. Más al hombre secular, moderno y algo filósofo de nuestros días se le hace cada vez más difícil, comprender y aceptar con profundidad que es un vil pecador, que vive y se desenvuelve en un mundo caído y maldecido por Dios desde la caída en el huerto del Edén.
¡Qué triste condición! ¡Muy triste! Pues, el Espíritu Santo no lo ha convencido de justicia, de pecado y de juicio.  (Juan 16:8)
Cuando entendemos el concepto de pecado, a partir de la traducción más sencilla que la palabra de Dios ofrece, el pecado se explica así: PECADO: Es todo lo que hacemos, (tirando flechas) para dar con el blanco de Dios. Y es triste y angustioso que no podemos dar en su blanco nunca. Jamás alcanzamos a dar en el lugar adecuado. Todos nuestros intentos son fatales.
Veamos pues, si Dios me permite explicarles esto de una manera más sencilla. 
EL OBJETIVO: (el blanco). Es la Santidad de Dios.  Dios es Santo, Santo, Santo, digno de recibir  toda la gloria y el honor. (Apocalipsis 4:8). Dios no admite sombra alguna de pecado delante de él.
                                       Dios, en plena y absoluta santidad, no concibe la más ínfima sombra o mancha de 
                                       pecado en nosotros. En otras palabras, el blanco seria el estándar de vida que Dios
                                       demanda de cada ser humano para así lograr ser justificado y ser santo ante El.
                                                                                                                                                                         
LAS FLECHAS o SAETAS: Serán entonces nuestras acciones, nuestras religiones, nuestras buenas obras, nuestros propios esfuerzos por cumplir la ley de Dios. Serían por ejemplo el bien que le hacemos a los demás, las normas morales que hemos logrado cumplir a lo largo de nuestras vidas, el dinero que hemos dado a los hambrientos, pobres y necesitados, las veces que hemos diezmado en las iglesias, los pastores y siervos de Dios que hemos atendido en nuestros hogares. Las veces que hemos trabajado vigorosamente en la obra de Dios. Las veces que hemos hecho el bien a otros, etc. TODO ENCAMINADO A ESPERAR ALGUN DIA LA JUSTICIA, EL PERDON, LA RATIFICACION DE DIOS.
 
¡Todas estas cosas son buenas; pero es necesario entender que no darán jamás en el blanco de Dios! de forma tal, que la lista de flechas humanas se nos hace muy larga y no quiero agotarles en la lectura; pero es triste, ¿verdad?
 
TODO NUESTROS INTENTOS SON BASURA,
NINGUNA ACTIVIDAD HUMANA  HA  DE  DAR  EN  EL  BLANDO DE  DIOS
 
No podremos lograr jamás con nuestra justicia, con ninguna de nuestras actividades,
la Justificación de parte de Dios.
 
¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? (Romanos 7:24)
Nuestra naturaleza es pecaminosa. Nuestro mundo está maldecido.

Esperamos la gran redención de nuestros cuerpos y la naturaleza misma gime a una,                                              y a una está con dolores de parto por ella. (Romanos 8:18-39).
El pecado es un cáncer, un sida, un caos terrible a la humanidad, y es congénito. No podemos librarnos de este. Todos somos descendientes de Adán y Eva.
¿Cuál es el error? ¿Qué sucede? ¿Por qué viene el juicio divino?
Porque el hombre trata por todos los medios posibles de dar en el blanco de Dios y lucha con Dios. Busca religiones y no relación, para ver si no tiene que recurrir a la opción de rendirse a Dios y reconocer que no puede dar en su blanco. Que no hay nada; pero nada bueno en él.
¡EL HOMBRE NO PUEDE ALCANZAR EL NIVEL MORAL QUE DIOS RECLAMA!
¿Es fácil acaso comprende esto? ¿Puede reconocerlo con facilidad el hombre? ¡No!
Nos cuesta muy caro darnos por vencidos. Reconocer que no podemos dar un flechazo correcto y que necesitamos rendirnos a Dios con verdadera y genuina humildad. (Marcos 12:33, Juan 4:23 y 24) 
El hombre en su necedad quiere encontrar su propia justicia ante Dios. En sus delitos y pecados trata de justificarse ante Dios de múltiples y variadas maneras. Más triste aún, es que a veces lo sigue intentando una y otra vez conscientes y otras subconscientemente.
La Biblia nos declara:
Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento. (Isaías 64:6)
NOS  QUEDA  UNA  SOLA  OPCION  PARA  DAR  EN  EL  BLANCO  DE  DIOS
Romanos 5:1
¡Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios, por medio 
de nuestro Señor Jesucristo!
¿QUIERES AL FIN ENCONTRAR EL BENEPLACITO DE DIOS?
¿Quieres estar en paz con él?
Un sólo REDENTOR,   una REDENCION y una RELACION
Un sólo camino, una verdad,
y la vida,