¿Cómo saborear otra Navidad?
Por Samuel Santiesteban
Indiscutible que esta época tan festiva del año, a veces, nos opaca el espiritu y contrita nuestros corazones. Se mezclan sentimientos diversos, se recuerdan seres queridos, se extrañan otros que están lejos. La Navidad parece incompleta, una pieza falta en el rompecabezas. A veces, un quebranto, una nostalgia, una pena. Nos envuelve un sentimiento y no sabemos saborear una Navidad plena. ¿Cómo lograr la alegría en esta Navidad? ¿Cómo hacedla una Navidad bella? ¿Cómo disfrutar la conmemoración del nacimiento de un niño que vino al mundo, para darme una identidad nueva? ¿Cómo sentir algo, que exalte mi espíritu, para que el gozo de mi salvación, valga la pena?
Las tradiciones de Navidad por todas partes llegan. Los mercados nos recuerdan la época, y las aparentes rebajas navideñas, nos desvelan. Cientos de imágenes, símbolos y adornos nos confunden, y su vez opacan la celebración del nacimiento del niño-Dios que al mundo llega.
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. (Isaías 9:6)
